viernes, 6 de diciembre de 2013

En ese instante.

Cuando empieza a bajar con sus ojos clavándose en los míos y las manos agarrándome para que la note me doy cuenta de todo. En el instante en el que sus tetas me pasan por encima de la entrepierna y ella se aprieta aún más y baja más lentamente me doy cuenta de que no solo no hemos tenido jamás el control si no de que no lo vamos a tener en la vida. Igual son las hormonas pero en ese momento pienso que qué importa todo si yo ahora mismo exhalo en este suspiro la perfecta oda a la mujer mientras ella me desabrocha el pantalón con los ojos aún clavados en los míos. Quizás frivolizo mientras me los baja arrastrando también mis calzoncillos sin miramientos. O quizás generalizo pienso mientras me preparo para el contacto con su boca. Quizás no es extendible a todo mi género. Igual ellos no ven la belleza de este instante que sólo dura unos segundos pero para mí es la vida en el que yo me percato de que ellas jamás serán mías y yo siempre seré suyo.

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