Malditos
bajones químicos. Anoche eran las 7 de la mañana y yo estaba en el Hard Club
bailando aquel Hard-Techno o lo que quiera que fuese eso con una sonrisa de
oreja a oreja y sentía que me podía quedar así el resto de mi vida. Mirando
hacia a los lados, observando a la gente, mientras doy pequeños saltitos y
muevo los brazos con rapidez. Si anoche me hubieseis preguntado os hubiese
jurado que sólo necesitaba un cartón de tabaco nuevo, a estrenar, y barra libre
de cerveza para sobrevivir ahí hasta el fin de los días. Y una chica, no
estaría de más. Echo de menos una mujer, ya sabéis, no sólo para decirle: “Eh,
no para de llover, Merka y Zuba se han ido a clase y Checo está durmiendo
arriba. Vente a partir mi cama” si no que también extraño todo lo demás. Echo
de menos que estemos todos en la discoteca, y yo esté hasta el culo, y note sus
ojos en mi nuca, girarme para mirarla y verla con esa sonrisa. Acercarme y darle un beso demasiado fuerte, de los que
hagan que tambalee, se agarre a mis hombros y se ría un poco. Quizás llevármela
al baño y que me ponga de rodillas, con la cabeza apoyada contra la pared y
agarrándome demasiado fuerte del pelo. Mientras empuja con las caderas su sexo
contra mi boca y yo tengo la lengua hundida en sus cavidades intentando hacer
el garfio para tocar su punto G y que se corra de una puta vez porque voy muy
borracho y de la falta de oxígeno estoy empezando a marearme y ver manchitas
negras. Que se apoye ella sobre el váter y se agache levemente para que pueda
penetrarla de pie. Tener que agarrarme a las paredes del baño haciendo fuerza
con los brazos porque siento que me voy a caer. Y sentir que en ese instante es
mía. Cogerle el pelo y susurrarle cosas al oído. Ver como entrecierra los ojos
de placer y el gruñido ese extraño, tan parecido a un estertor de muerte, que
hace una mujer cuando se corre. Que luego me diga que ha sido su mejor polvo
desde que está soltera. Que entre una risilla me diga que normalmente los tíos
sólo estamos tan preocupados por hacer gozar a una mujer así cuando es nuestra
novia. Quizás le mienta y le diga que es por sus ojos. Sí, probablemente lo
haré porque me encantan esas cosas. Me ahorraré que no lo hago por ella si no
por mi pues estoy necesitado de mi auto-aprobación constantemente. Soy un amante
exigente. Pero nada de eso ha pasado. Me he levantado tras dormir menos de lo
que quería y me dolían (y aún me duelen) todos los músculos de mi cuerpo. Está
cayendo la del pulpo así que no puedo bajar ni a por tabaco ni a por comida. Ni
siquiera tengo Internet que lo haría todo mucho más sencillo. Pero oigo a Checo
levantarse y recuerdo que se bajó la sexta temporada de Futurama. Cambio y
corto.
Septiembre.
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